Desde 1893, el Abierto de Argentina, o Abierto de Palermo reúne a las máximas figuras del polo a nivel global. Argentina es dominador absoluto de este deporte y cuenta con 8 de los 9 jugadores de hándicap 10 que existen en la actualidad. El polo en Argentina es algo así como la NBA para el mundo del Básquet. Y aunque el espectáculo mayor está dentro de la cancha, antes y después de cada partido, el Campo Argentino de Polo ofrece shows con música, arte, moda y espectáculos de distinta índole que lo convierten en uno de los eventos deportivos más destacados del mundo.

Tan es así, que este año el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y la Asociación Argentina de Polo (AAP) firmaron un acuerdo de cooperación para potenciar la carne y el polo en el exterior. «Sabemos que China es un gran mercado para la carne argentina, pero no lleva los cortes de alta calidad. El polo ya se ha instalado en China, hay clubes muy importantes en Shanghái con genética y conocimiento argentino, y creemos que esto será una puerta de entrada para una clase media-alta china que no conoce nuestro producto. Además, la meta es aumentar el precio que se consigue por cada kilo de carne que se exporta, y eso es ganancia para el país”, dijo Juan José Grigera Naón, Consejero del IPCVA.

Lectura sugerida

La carne vacuna y el polo se unen para conquistar el mundo

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y la Asociación Argentina de Polo (AAP) firmaron un acuerdo de cooperación para el inicio de acciones comunes en la promoción y difusión, en materia educativa, deportiva y social. La carne vacuna y el polo de nuestro país son marcas muy reconocidas y prestigiosas a nivel internacional.

 

Gracias a una invitación que nos extendió la prestigiosa firma de maquinaria agrícola Case IH, sponsor del torneo desde este año, pudimos recorrer las instalaciones del predio y constatar que el polo se ha convertido en una industria de mucho valor agregado que tiene su origen en el campo argentino. Extendemos el agradecimiento a Pachu Donelly, un jugador semi profesional, que tuvo la generosidad de mostrarnos los distintos sectores del fantástico predio de Palermo.

Si bien el polo es un deporte de equipo, lo normal es que cada polista sea dueño de sus caballos y maneje su propia agenda de partidos. Es decir, son negocios individuales en un juego de equipo. Los polistas de este nivel suelen juntarse para disputar los tres torneos abiertos que componen la “Triple Corona”: Tortugas, Hurlingham y Palermo. Algo parecido a lo que sucede con los tenistas cuando se disputa la Copa Davis.

Para entender la actividad, el polista profesional tiene dos fuentes principales de ingresos. Las ventas de sus caballos y las invitaciones de los patrones. Estos son personas de diferentes partes del mundo, con alto poder adquisitivo, dispuestas a erogar grandes sumas de dinero por contar en un torneo con jugadores de elite, o bien jugar junto a ellos.

Lectura sugerida

La fuerza de Case desembarca en Palermo

Durante el Abierto de Polo conversamos con Sergio Vera, Director Comercial de Case Argentina.

 

Si bien hay ciertos equipos y jugadores que ya tienen su popularidad ganada, los buenos resultados son una vidriera que levantan el prestigio y realzan la cotización de los equinos.

Para un partido, cada polista suele llevar entre 12 y 15 caballos, cuyos valores pueden oscilar entre U$S 80.000 y U$S 400.000. Usualmente, el máximo tiempo que juega un caballo en un partido no supera los 12 minutos, entrando en 4 oportunidades y jugando tres minutos por entrada.

Cada jugador cuenta con entre 7 y 10 petiseros, un equipo de veterinarios y transportistas. En la caballeriza, lugar donde se crían los caballos, suelen quedarse varias personas más preparando las camas y la alimentación para el regreso. La nutrición y el confort es clave para el desarrollo y buen estado físico de los animales. Estos caballos requieren tanto de heno, como de granos (cebada, avena, maíz) y minerales en dietas estrictamente balanceadas, con horarios programados y rutinas de entrenamiento. El plantel de equinos suele llegar dos horas antes del partido y regresar una hora después de finalizado el mismo.

Lectura sugerida

La Economía del Hidrógeno: el legado de los próximos juegos olímpicos

Japón quiere mostrar en los próximos Juegos Olímpícos el potencial del hidrógeno para convertirse en la energía de la próxima generación.

 

Cada polista decida como alimentar sus caballos, como criarlos, entrenarlos y que técnicas reproductivas emplear. Sobre este aspecto hay dos teorías. La clonación, el método preferido del capitán de La Dolfina, Adolfo Cambiaso (H), y las técnicas de inseminación artificial empleadas por la gran mayoría. Si bien la primera suele parecer más avanzada, hay quienes sostienen que pone un techo a la mejora genética, pues el animal resulta exactamente igual al clonado. Por el contrario, mediante inseminación, se podrían mejorar ciertas líneas genéticas.

Los jugadores de este nivel son deportistas super-profesionalizados, con sus rutinas de entrenamientos, sus preparadores físicos y todo el personal que requiere un deportista de esta naturaleza.

Pero hay un costado un poco más amateur, que viene creciendo en los últimos años a ritmo sostenido, con muchas ligas en el interior del país y cuya final se juega en Palermo. Desde la Asociación Argentina de Polo están impulsando nuevos formatos y modalidades con más participación femenina y de menores. Una variante es el Arena Polo, que se juega sobre arena y de tres jugadores, que lo hace fácil y accesible, pero aún asi requiere casi de la misma logística que el polo profesional.

Por esto decimos que el polo no es solo un juego, es una verdadera agroindustria. Es la bioeconomía recreativa.