La agroindustria ofrece a los productores de zonas marginales para la agricultura una nueva e interesante oportunidad: la producción de aceite de ricino. “Este aceite, comúnmente llamado aceite de castor, se obtiene de una planta (Ricinus communis) pero no se destina a la alimentación sino a usos industriales”, explicó Gabriel Ríos, director de Castor Oil Argentina SA.

En efecto, este aceite se aplica a la producción de cosméticos, fármacos, lubricantes y plásticos. “No es comestible, pero sirve para producir un plástico muy liviano y resistente, que además es impermeable y altamente tolerante al calor”, añadió el empresario y detalló que se utiliza para hacer artículos deportivos de alta performance como los botines de fútbol o los implementos de esquí y todo lo que es la cañería para los automóviles.

Su producción está localizada, casi exclusivamente, en la India. Pero como los agricultores de esa nación asiática están dirigiendo su actividad a otros cultivos, la demanda mundial ofrece buenas posibilidades a productores de otras partes del mundo. “Como en India se produce de manera casi artesanal y actualmente se están dedicando a otros cultivos, las empresas industriales que demandan el aceite buscan proveedores alternativos”, puntualizó Ríos y, en diálogo con el programa Claves del Campo (Radio Salta), contó el proyecto de Castor Oil Argentina.

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“Hace 7 años desarrollamos el cultivo de manera distinta de como lo hacen en India. Incorporamos genética de Israel para tener un ciclo corto y mecanizamos las labores a campo como si fuera maíz o soja”, destacó y puntualizó que en el país se presenta como “un cultivo de verano que resiste y responde muy bien al calor, con la siembra de noviembre a enero y la cosecha 150 días después, de abril o mayo”.

En Argentina, Castor Oil hizo ensayos en el norte de Santa Fe, Santiago del Estero, Chaco y Salta y apunta a zonas áridas o semiáridas, marginales de los cultivos principales. “Tenemos pruebas importantes en campos de Quimili y Añatuya, Santiago del Estero, pero debemos migrar a zonas de un régimen hídrico menor, porque el agua no le aumenta rendimiento”, precisó y confirmó que el objetivo es probar el cultivo en el este de Salta y el oeste de Santiago del Estero.

La planta de ricino no es transgénica y por lo tanto no es “gliforesistente” por lo que necesita atención y cuidado ante a la preemergencia de malezas, pero, sin embargo, a juicio del especialista, tiene un manejo “relativamente simple” con la aplicación de los mismos fungicidas e insecticidas que se usan en campos de soja o maíz. “Hemos desarrollado un protocolo agrícola simple para que el productor no tenga que hacer nada nuevo: se siembra con una máquina común y con surcos a 50 centímetros y para la cosecha (en seco) se utiliza un cabezal que desarrollamos con la compañía Fantini de Italia que se adapta a cualquier cosechadora”, dijo Ríos. 

El modelo de negocios

Castor Oil Argentina SA ofrece un modelo de negocios cerrado a los productores. “Nosotros proveemos las semillas y el protocolo agrícola y aseguramos la compra de los granos a un valor determinado. El agricultor se encarga de la producción a campo, pero ya tiene resuelto el destino de sus granos”, el ejecutivo de la empresa.

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Por la disminución de la oferta y el incremento de la demanda, el precio de la tonelada de aceite de ricino aumenta de año a año. Actualmente, su cotización internacional es de aproximadamente 1.800 dólares la tonelada. “El 55% de la masa del grano es toxica y, si bien tiene proteínas, no puede venderse como alimento y solo sirve como fertilizante o como biomasa, por lo que su valor es reducido”, aclaró el especialista y calculó que “para que sea competitiva la cadena necesita un valor de 420 a 450 dólares, los rendimientos en el país están en un promedio de 15 quintales por hectárea y el productor puede esperar una tonelada y media por hectárea a un precio de 450 dólares por tonelada en tranquera”. 

El objetivo de Castor Oil es producir aceite recién en los próximos 3 o 4 años y para ello todavía se encuentra en estudio el lugar de emplazamiento del cluster industrial. “Por ahora lo que queremos es fidelizar a nuestros proveedores y establecer relaciones estratégicas con productores para garantizar el volumen necesario para instalación de la planta de elaboración del aceite”, concluyó Ríos.

Gonzalo Teruel/Agronoa