Nicole Stjernswärd, una estudiante de maestría en Ingeniería de Diseño de Innovación en el Reino Unido, está utilizando desechos de plantas para crear pigmentos naturales en polvo que pueden usarse para pinturas, tintas o textiles.

Los colores en la mayoría de los productos de consumo ahora se derivan de los productos petroquímicos, sin embargo, con un enfoque global cada vez mayor en la sostenibilidad, Nicole cree que los pigmentos deben cambiar.

Nicole es estudiante del curso de Máster en Ingeniería de Diseño de Innovación, ofrecido conjuntamente por el Imperial College London y el Royal College of Art.

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Recurso de alto valor

Muchas plantas y frutas que se comen todos los días, como palta, cebollas y granadas, tienen colores valiosos dentro de sus pieles y cáscaras. Normalmente, estos se dejan pudrir en los basurales, pero KAIKU transforma estos desechos en un recurso de alto valor.

La máquina de fabricación de colores de KAIKU convierte los tintes de plantas en pigmentos, lo que permite al usuario crear colores personalizados y tener un control total sobre la fuente de los colores. Los tintes vegetales se agregan a los depósitos de la máquina y luego se vaporizan en polvos secos. Este proceso lleva minutos y da como resultado pigmentos que pueden usarse para pinturas, tintas y textiles de artistas tradicionales.

Estudiante imperial usa desechos de plantas para crear una alternativa sostenible al tinte
Crédito: Imperial College London

Pigmento natural único

Dependiendo de cómo se cuide, el color natural de la planta puede desvanecerse en solo unos meses, por lo que es perfecto para los artículos utilizados por un corto tiempo. Los artículos necesarios por más tiempo se pueden volver a teñir o volver a colorear según sea necesario.

Cada lote de pigmento natural es único y está sujeto a las condiciones de crecimiento de las plantas utilizadas, por ejemplo, un lote de pigmento de palta diferirá ligeramente de otro. Esto permite que los productos elaborados en masa se sientan más artesanales y únicos, y hace que las aplicaciones sean numerosas.

Crédito: Imperial College London

La inspiración de Nicole para el proyecto comenzó con pinturas al óleo, que solían fabricarse de manera más natural, pero ahora están hechas principalmente de materiales y productos químicos sintéticos. Luego conoció a diseñadores textiles, que hablaron sobre el deseo de usar tintes más naturales, pero descubrió que estos deben usarse rápidamente a medida que se enmohecen. Nicole dice que su sistema es más fácil de usar y tiene una meyor vida útil.

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Proceso práctico

Dijo que «El proyecto utiliza conocimientos antiguos y existentes que la gente podría haber olvidado, incorporando nuevas tecnologías».

Estudiar tanto en el Imperial College London como en el Royal College of Art le permitió a Nicole «acceder a especialistas en el campo y expertos en ambos lados. Realmente me gustó trabajar con diferentes disciplinas, y estoy explorando cómo puedo continuar haciendo esto después de la graduación».

Nicole espera que su proceso práctico despierte interés en el público y los aliente a preocuparse por los productos que compran y de dónde provienen.