Con una impresionante concurrencia de más de 5000 asistentes, un hall que rebalsaba de stands y un parque de maquinaria que tuvo que ser ampliado debido a la gran de manda de espacio, se llevó a cabo esta semana el congreso anual de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa – Aapresid.

La institución cumplió 30 años logrando en este lapso transformar la agricultura bajo la premisa del cuidado del suelo. Por eso el lema de este año fue 30:10000, Conciencia Suelo, En referencia a los 10 mil años que el hombre lleva haciendo agricultura y a los 30 años de Aapresid promoviendo aplicar los fundamentos de la ciencia al cuidado del principal recurso que tiene el país.

Desde su invención, la agricultura viene siendo la industria más importante del planeta, aportando en la actualidad el 40% de los empleos a nivel global. En estos 10.000 años, se comportado como una fábrica a cielo abierto de alimentos, energía y materiales, donde el suelo podría considerarse como una especie de línea de montaje a la que llegaban los insumos semillas y agua.

A medida que aumentó el crecimiento poblacional y por lo tanto la demanda de estos bienes, la agricultura fue expandiendo su frontera. Continuando con la analogía, sería equivalente a la instalación de más líneas de montaje en forma paralela. Pero toda expansión es eficiente hasta cierto punto. Se llega a una instancia donde resulta más conveniente aumentar la productividad que continuar con el crecimiento horizontal, o directamente ya no hay lugar para donde crecer.

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En este lugar se ubica hoy la agricultura moderna. Llegamos a contar con semillas tolerantes a insectos, a herbicidas, a sequías, etc. Disponemos de promotores de crecimientos, nutrientes específicos, fertilizantes, y una serie de técnicas de producción que requiere de herramientas y prácticas sofisticadas. La línea de montaje se fue haciendo cada vez más compleja.  pasó a estar mucho más exigida. Se requiere especialistas para manejarla y su mantenimiento preventivo y correctivo paso a ser fundamental para mantener la productividad. Pero esto no es mecánica, es biología. Entonces el tema se vuelve mucho más complicado. Aquí es donde entra a jugar la ciencia del suelo y justamente es lo que ha venido promoviendo Aapresid en estos 30 años.

En el medio, los efectos del cambio climático se empezaron a sentir con más fuerza, y hubo consenso en la comunidad global que había que atender el tema. Los países establecieron metas de reducción de emisiones para intentar contener el aumento de la temperatura media del planeta muy por debajo de los 2°C para fin de siglo.

La agricultura y sobre todo la ganadería fueron señaladas como como parte del problema. Esta semana se difundió un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) – tal vez la posición más imparcial sobre este tema – que dice que con las prácticas agrícolas actuales no será posible alcanzar los objetivos de reducción de emisiones.

Pero no todas son malas. La agricultura puede ser parte de la solución. El informe hace referencia a que los suelos y los bosques son los aliados perfectos contra el cambio climático. Actúan como sumideros de carbono, es decir, reservas naturales que impiden que el CO2 llegue a la atmósfera. Sobre esto se refirió Ed Smith, de la firma Indigo Carbon, en uno de los paneles del Congreso de Aapresid.

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Smith mostró en números que desde la revolución industrial hasta hoy la concentración de gases de efecto invernadero creció en 135 ppm de CO2 equivalente. Esta cifra multiplicada por el volumen de la atmósfera nos da que en este lapso la cantidad de carbono adicional acumulada en la atmósfera creció en un trillón de toneladas equivalentes. Para lograr que los suelos absorban esta cantidad, será necesario aumentar la cantidad de materia orgánica en un valor de 1%. O sea, un suelo con 2% de contenido de materia orgánica, tendría que llevarse a 3%.

El especialista mostró un caso práctico en una finca de EEUU donde esto fue posible en 20 años. La forma de lograrlo fue a través de 5 prácticas agrícolas novedosas para su país. Barbechos, rotación de cultivos, Siembra Directa, cultivos de cobertura y rotación con ganadería. Justamente, lo que Aapresid viene proponiendo desde hace 30 años.