En la segunda jornada del XXVII Congreso de Aapresid, Edward Smith, gerente de la AgTech estadounidense Indigo Carbon, y Eduardo Serantes (ingeniero agrónomo de GPS) encabezaron un panel titulado “El balance de carbono y la sustentabilidad ambiental del sector agroindustrial”, una ponencia que tuvo como protagonista al suelo y su rol en la captura de carbono.

Smith se refirió a la adopción de distintas prácticas que ofrecen a los productores para contribuir a un uso sustentables del suelo con el objetivo central de capturar carbono mediante el aprovechamiento de los recursos naturales y contribuir a la mitigación del impacto ambiental mejorando la rentabilidad.

“Tenemos en el planeta un serio problema carbono en la atmósfera. Es mucho el nivel acumulado y eso lleva al calentamiento. No queremos ni imaginar lo que podría pasar con nosotros a futuro si esto sigue en aumento, pero sabemos qué podemos hacer para combatirlo”, dijo. Smith recordó que la agricultura es la segunda actividad que mayor aporte hace de gases de efecto invernadero, pero alentó a que el problema pueda transformarse en una solución si se aplica una solución holística.

Lectura sugerida

Tres provincias frente a las oportunidades de la bioeconomía

Los ministros de de Agroindustria y Producción de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires analizaron las oportunidades para la transofrmación de biomasa.

“La tierra agrícola es la única solución que tiene la misma escala que el problema que la asecha, y eso abre una luz de esperanza. El camino es mejorar la tierra con métodos eficientes. La materia orgánica de la tierra con carbono es necesaria y es sinónimo de salud del suelo”, aseguró.

El camino que propuso para llegar a esta mejora en la calidad de la tierra es algo que Smith reconoció que los argentinos vienen impulsando con instituciones como Aapresid: la siembra directa, la reducción de insumos como herbicidas o pesticidas, con rotación de cultivos. “Ustedes están mucho más avanzados en eso que Estados Unidos”, acotó.

Smith afirmó que Indigo juega un papel decisivo en la transición de los suelos hacia esa sanidad y se valió de un gráfico para mostrar la recuperación en tierras del Estado de Dakota donde aplicaron prácticas tendientes al secuestro de carbono desde 1994. Desde ese año hasta 2018 el carbono en suelo pasó del 1% al 4,5%. La receta para llegar a ese nivel fue: siembra directa, eliminación de fertilizantes, cultivo de cobertura y ganadería holística.

“Esas tierras fueron sumando cada vez más diversidad, y al integrar ganadería el incremento en el carbono en suelo fue mayor”, dijo, y mostró una fotografía en la que aparecía en primer plano un poco de esa tierra, que aparecía oscura, porosa y con lombrices. El cambio del paradigma lleva a que –según graficó- el productor de esas tierras que antes se levantaba pensando en qué bicho tenía que matar pase a pensar qué otra vida incorporar para mejorarlo.

Smith explicó que desde Indigo Carbon desarrollan distintas plataformas y programas destinados a estimular en los productores las prácticas que capturen carbono. Entre ellos mencionó un incentivo financiero para incorporar tecnologías, un programa experimental a campo, incentivos para el desarrollo de tecnologías de medición de carbono en suelo y hasta una copa para aquel que mayor cantidad secuestre en sus suelos.

A su turno, Eduardo Serantes (ingeniero agrónomo de GPS) validó las afirmaciones de Smith sobre la importancia de secuestrar carbono con una nueva forma de concebir la labor del agricultor y recordó que en 2015 se firmó un compromiso de reducción de emisión que debe ser un desafío para toda la cadena agroalimenticia. “La sustentabilidad cada vez más será un requisito del mercado global y tenemos que ir en por ese camino. Secuestrar carbono en suelo es un paso importantísimo”, dijo.

Lectura sugerida

XXVII Congreso de AAPRESID – Ecosistemas Tecnológicos y AgTech

Ecosistemas tecnológicos de América Latina y el Caribe y jornadas AgTech.

Serantes habló de las bondades de incorporar pastoreo en los campos y dijo que la clave está en hacer un mix para promover la diversidad. No obstante, señaló las diferencias de hacer pastoreo con una cabeza por hectárea, donde se observa un aumento de las emisiones, y con cuatro cabezas por hectárea, donde hay un sobrepastoreo, un sistema negativo.

“Entre secuestro y captura, la agricultura mantiene un equilibrio, y con cultivo de cobertura esto cambia. La agro-ganadería extensiva ayuda, pero debe ser equilibrada, y con forestación el cambio es notable”, sostuvo.

Por último, Serantes volvió a señalar que la reducción de emisiones debe ocupar un lugar importante en la agenda del Estado y de los productores. Y afirmó que la tarea que se deben encarar es “comunicar a los consumidores de dónde vienen los alimentos y cómo se produjeron”. “Tenemos que explicar cómo producimos en forma sustentable. El desafío será contar con la certificación de carbono neutro en nuestros alimentos”, concluyó.

Aapresid.