El gobierno de la provincia de Santa Fe, a través de Enerfe – una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria- firmó un contrato para la compra de un prototipo de celda de combustible de óxido sólido (SOFC) a etanol a la empresa de ingeniería austríaca AVL, con el objetivo de desarrollar estos dispositivos en el país.

Las celdas SOFC son dispositivos electroquímicos muy eficientes que utilizan una mezcla de etanol y agua para generar energía eléctrica de muy alta calidad. El sistema se compone de dos unidades. Un reformador que extrae hidrógeno gaseoso de la mezcla del biocombustible y agua; y la celda propiamente dicha, que convierte el gas en energía eléctrica y calor, con más de 90% de eficiencia. El reformador puede intercambiarse para utilizar otros tipos de combustibles como gas natural o biogás.

El equipo de Santa Fe que trabaja en este proyecto fue denominado «Equipo Pila» por la Secretaria de Energía Verónica Geese.

“La idea surgió luego de la nota Clarín Rural donde la tecnología que presento Nissan”, contó Maximiliano Neri, ex Subsecretario de Energías Renovables de la provincia. “Nos pusimos a investigar de que se trataba y vimos que el desarrollo de estos dispositivos representaba una gran oportunidad estratégica para nuestra región”, agregó. El proyecto fue madurando en el seno de la cartera de energía de Santa Fe, hasta que el año pasado la Secretaria de Energía, Verónica Geese, pidió a Neri viajar a Austria e Italia con empresarios y científicos para comenzar las negociaciones con las empresas proveedoras de la tecnología SOFC. Clarín Rural fue el único medio que acompañó a la comitiva.

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AVL fue el proveedor seleccionado por tratarse de la mayor empresa independiente a nivel mundial en desarrollo de motores y transmisiones. Trabaja estrechamente con las principales automotrices e incluso tiene experiencia en desarrollos para la Fórmula 1. Thomas Güntert, Business Developer Manager de AVL South America, destacó que el futuro de la motorización plantea grandes desafíos ya que prevalecerán los desarrollos locales. En China, por ejemplo, los desarrollos irán hacía los autos eléctricos, mientras Japón se ha involucrado de lleno en la energía del hidrógeno, incluso para consumo domiciliario. Güntert está convencido que el etanol es estratégico para Sudamérica y la tecnología SOFC es el futuro, pues duplica la eficiencia de cualquier motor a combustión. “Vemos mucho futuro a la tenología SOFC y aún queda mucho campo para el desarrollo, por eso este convenio es muy sexy para AVL”, destacó.

Thomas Gúntert y Mauricio Colombo firmaron el acuerdo de colaboración

Argentina cuenta con know how en el reforming de etanol. La tecnología para obtener hidrógeno a partir de etanol surgió en el país en el año 1991 en laboratorio de Procesos Catalíticos de la Facultad de Ingeniería de la UBA, conducido entonces por Miguel Laborde, hoy Vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del Conicet. En 2005, Abengoa – una compañía española dedicada a las energías renovables- compró la tecnología a través de un convenio con Conicet para utilizar el hidrógeno obtenido de etanol en una celda de combustible.

El contrato firmado por el presidente de Enerfe, Mauricio Colombo y Thomas Stefan Güntert en representación de AVL, contempla la compra del prototipo de celda de combustible a etanol que la empresa austríaca ya tiene desarrollado y un trabajo conjunto por 3 años en investigación y desarrollo.

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Los próximos pasos serán la conformación de una lista de potenciales proveedores locales y la finalización de los acuerdos de colaboración con las instituciones tecnológicas. Al respecto la Secretaria de Energía de la provincia, Verónica Geese destacó que el convenio “permitirá el desarrollo local de proveedores de este tipo de tecnologías, sobre todo teniendo en cuenta la potencialidad que tiene Santa Fe en autopartes”. Agregó que se trata del “primer caso en el país, por eso le pusimos como nombre “Equipo Pila” ya que, no solamente va a funcionar a través las universidades, el Conicet y Enerfe, sino del Instituto Balseiro y de muchos otros actores más. Además, a partir de la compra de este equipo, acortamos los tiempos para los resultados que podría llegar a tener en nuestro país”.

Una vez que la SOFC esté en Argentina, será instalada en el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica (INCAPE) del Conicet, con el objetivo comenzar los trabajos de investigación y desarrollo en forma conjunta con AVL.  El proyecto podría captar también la atención de las empresas petrolíferas ya que podría reemplazarse el reformador para obtener hidrógeno a partir de gas natural o biogás.

Emiliano Huergo/Clarín Rural