Todos los años, el mes de julio nos regala el Tour de France -el evento ciclístico más importante del mundo- que nos brinda la posibilidad de conocer la fabulosa geografía francesa. Además de los imponentes castillos medievales podemos disfrutar de los paisajes rurales donde se pueden apreciar en detalle sus espectaculares trigos, sus viñedos, los cultivos de colza, de maíz, de cebada, de girasol, etc.

Las 21 etapas que tiene el Tour tienen la particularidad de comenzar fuera del país galo. En esta oportunidad le tocó a Bélgica acoger las dos primeras etapas. A partir del lunes 8, cuando se inicie la tercera etapa, ya nos meteremos de lleno dentro de Francia y en una de sus principales zonas trigueras. Allí podremos ver con claridad las huellas de los fumigadores a escasos metros de los poblados. Esos trigos de 100 quintales reciben hasta 6 o 7 aplicaciones por campaña. Pocos países son tan exigentes en el uso de agroquímicos como Francia. Si al ver esas imágenes se pregunta que criterios han utilizado distintos funcionarios provinciales o municipales argentinos para establecer distancias mínimas de aplicación de 3.000 m, 1.500 m, 500 m, 300 m, 200 m, etc., cuando tenga la respuesta por favor escribanos a nuestro correo electrónico.

Huellas de fumigadores a escasos metros de los poblados.

A pesar de las estrictas medias de seguridad con que cuenta el Tour, en la etapa 16 del año pasado que partió desde la pintoresca ciudad de Carcassone, los ciclistas se toparon a poco de comenzar con la carretera bloqueada por una valla de fardos y un grupo de agricultores locales que reclamaban mayores subsidios para zonas agrícolas más postergadas. La protesta fue rápidamente reprimida, pero hubo gases lacrimógenos que afectaron a los competidores y la carrera estuvo paralizada por media hora.

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Al calor de los acuerdos

Europa se cocina con temperaturas récord, el G20 ratificó el Acuerdo de París, y la UE y el Mercosur sellaron el histórico pacto.

El sector agrícola francés está muy acostumbrado a recibir subsidios. De allí que no quieran saber nada con el Acuerdo Mercosur-UE. En los últimos días las protestas se han intensificado y el tour resulta una vidriera atractiva para los manifestantes. Afortunadamente para la competencia ciclística, este año serán pocas las etapas que tendrán lugar en zonas agrícolas donde es esperable algún tipo de protesta. Las medidas de seguridad serán extremadas.

Los países del Mercosur, y en especial Argentina, tienen la característica que su industria es menos competitiva a medida que agrega valor, o, mejor dicho, que incorpora grado de elaboración. Dos términos que los funcionarios políticos deben aprender a diferenciar. No vale la pena en esta editorial entrar en detalles, pero podemos mencionar que lograr maíces de 140 quintales por hectárea, o trigos de más de 70 quintales con sojas de segunda por encima de los 30 quintales son productos de bajo grado de procesamiento, pero de un enorme valor agregado.

El Acuerdo Mercosur-UE es una gran oportunidad para Argentina. Permitirá poder acceder a un mercado de 500 millones de personas con ingresos muy elevados, sin pagar aranceles o con alícuotas muy bajas. Pero tendremos que definir muy bien cual va a ser nuestra prioridad. Si vamos a querer exportar commodities como hasta ahora, o si queremos ir agregando valor y grado de avance a las diferentes cadenas agrícolas.

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La revolución de los alimentos

El espectacular debut de Beyond Meat en Wall Street expuso el gran interés por los nuevos alimentos. Un repaso por las nuevas tendencias.

Se habla de un enorme futuro para la química verde o la química renovable, que surge a partir de la transformación de la biomasa en productos de muy alto valor. Aquí aparecen materiales para construcción a partir de rastrojos de cereal, o de la fibra del cáñamo; o polietileno renovable a partir de etanol; o incluso plásticos biodegradables a partir de la glicerina, un subproducto de la producción de biodiesel; entre muchos más que ya hemos descripto en este portal.

El camino no será fácil. El consumo de combustibles fósiles en el mundo irá en disminución y en los próximos años se espera una política muy agresiva del sector petrolífero sobre la petroquímica. Por eso no será suficiente con que los productos derivados de la química verde sean más amigables con el ambiente. Deberán poder competir en precio y prestaciones con sus equivalentes fósiles. Esto demandará grandes inversiones en investigación y desarrollo que solo serán posible con señalas claras del gobierno y en un marco de seguridad jurídica a largo plazo.

Pero existe el pésimo antecedente del manoseo que tuvo la política de biocombustibles desde que entró en vigencia en 2010. Los mecanismos de fijación de precios han sido modificados infinidad de veces y actualmente son fijados por la cartera de energía de forma totalmente arbitraria violando toda sensación de seguridad jurídica. Los tres sectores: biodiesel, etanol de caña y etanol de maíz, han recurrido a la justicia por el bajo precio que perciben, aproximadamente la mitad del valor en surtidor de sus equivalentes fósiles.

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La revolución de los biomateriales

Por Emiliano Huergo - Especial para Clarín Rural. El mundo de la bioeconomía tuvo su gran congreso anual en Amsterdam. Medio millar de expertos, entre los...

El Acuerdo Mercosur-UE es un buen momento para repensar un plan estratégico nacional para la agroindustria que logre consensos políticos hacía donde queremos ir y que queremos producir. Puede parecer imposible en Argentina tener políticas que trasciendan gobiernos, pero algún día tenemos que hacerlo si queremos volver a ser un país serio. Todos los funcionarios en todos los gobiernos nos hablan de la importancia del agregado de valor, pero poco es lo que se hace pos de eso. Es hora que esas palabras se vean en acciones. Las decisiones de los consumidores cada día se basan más en factores ambientales, sociales, de inocuidad, y hasta emotivos y las herramientas para su trazabilidad y certificación son más accesibles y confiables. Más que nunca necesitamos reglas claras. Entonces debemos preguntarnos si estamos dispuestos a transitar ese camino o nos seguimos conformando con exportar cereales y harina de soja.

Mientras usted piensa su respuesta yo lo dejo porque arranca la contrarreloj por equipos. Ojo porque este año hay mucha montaña, y no está Chris Froome, el keniata nacionalizado británico – ganador 4 veces del Tour. Se abren las posibilidades para que el gran Nairo Quintana se convierta en el primer representante latinoamericano en ganar la competencia. ¡Me vuelvo loco!