Inversores extranjeros adquirieron al menos 650.000 hectáreas de tierras agrícolas en los EEUU durante 2016. Según una revisión realizada por el Midwest Center for Investigative Reporting a partir de los últimos datos federales disponibles, la cifra es el mayor incremento registrado en más de una década.

Los datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos muestran que los inversionistas extranjeros controlan, ya sea a través de la propiedad directa o del arrendamientos a largo plazo, al menos 11,5 millones de hectáreas. Una superficie equivalente al tamaño del estado de Ohio, y por un valor estimado de U$S 52 mil millones.

Una ley federal sancionada en 1978, conocida como la Ley de Divulgación de Inversiones Extranjeras Agrícolas, requiere que las entidades extranjeras informen las transacciones de tierras agrícolas a la Agencia de Servicios Agrícolas del USDA. Los datos abarcan desde el año 1900 al 2016.

El estado con mayor propiedad extranjera e inversión es Maine, que tiene 1,25 millones de hectáreas controlados por extranjeros, seguido de cerca por Texas con 1,21 millones. Alabama, con 650.000 hectáreas, Washington, con 607.000 y Michigan, con 526.000, completan los cinco primeros, según el análisis del Midwest Center .

Las estimaciones de la propiedad de las tierras agrícolas en manos extranjeras pueden no reportarse ya que los datos pueden ser inconsistentes y la última versión tiene más de dos años. Aún así, da una indicación sólida de la cantidad de información de propiedades y arrendamiento de extranjeros.

A medida que la propiedad extranjera de las tierras agrícolas sigue aumentando, se van intensificando los esfuerzos para limitarla.

«Esto tiene que ver con la seguridad alimentaria para (los inversionistas extranjeros), debería ser para nuestra seguridad alimentaria», dijo Jake Davis, director de políticas de Family Farm Action, una coalición de agricultores familiares en defensa de limitar la propiedad extranjera de tierras.

Davis dijo que la organización está trabajando con legisladores en Missouri, Ohio y Oklahoma para presentar proyectos de ley que prohíban la propiedad extranjera.

Ya, seis estados  tienen leyes que prohíben la propiedad extranjera de tierras de para cultivo. Esos estados son Hawaii, Iowa, Minnesota, Mississippi, Dakota del Norte y Oklahoma.

Mientras tanto, el interés extranjero en las tierras cultivables también se ha convertido en un problema en las elecciones presidenciales. En marzo, la candidata presidencial demócrata, la senadora Elizabeth Warren (D-Mass.) anunció que apoyaría una versión federal de la ley de Iowa. Esa ley, aprobada en la década de 1970, establece que los extranjeros no residentes no pueden comprar tierras cultivables para fines agrícolas; sin embargo, pueden comprar menos de 320 acres (130 has) para construir algo o para un propósito que no sea la agricultura.

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«Apoyo una versión nacional de esa ley, y como presidente, usaré todas las herramientas disponibles para restringir la propiedad extranjera de las empresas agrícolas y las tierras agrícolas estadounidenses», escribió Warren en un sitio web.

Anteriormente, los senadores Sherrod Brown (D-Ohio), Chuck Grassley (R-Iowa) y Debbie Stabenow (D-Michigan) han impulsado un mayor monitoreo federal de la inversión extranjera.

Stewart Lewack, un portavoz de Nuveen, un fondo que administra miles de millones de dólares en inversiones en tierras agrícolas para TIAA, dijo que la compañía intencionalmente no adquiere tierras agrícolas en estados con restricciones de propiedad extranjera.

Si bien se trata de una empresa radicada en EEUU, TIAA es el mayor inversor agrícola global y tiene que informar las tenencias al USDA debido a los inversores extranjeros, dijo Lewack.

«Somos conscientes de estas limitaciones e intencionalmente no adquirimos tierras para cultivo en los estados de los EEUU con restricciones de propiedad», dijo Lewack.

La ley de Missouri cambió para permitir la compra china

En 2013, una semana antes de que la compañía china Shuanghui comprara Smithfield Foods, la legislatura de Missouri enmendó una ley que allanaba el camino para que la operación pueda ser aprobada.

Anteriormente, la legislación de Missouri prohibía toda propiedad extranjera de tierras para agricultura, pero ese proyecto autorizó hasta el 1 por ciento. Ese movimiento permitió a la compañía, ahora conocida como WH Group, adquirir más de 16.000 has de tierras agrícolas en Missouri, según datos federales.

En 2018, la legislatura de Missouri revisó la normativa luego de que dos legisladores, la Representante Martha Stevens, D-Columbia y el  Representante Tom Hurst, R-Meta, patrocinaran proyectos que prohibirían que individuos o entidades extranjeras compren tierras agrícolas. El Grupo WH y otras entidades extranjeras serían exentos, pero no se les habría permitido vender sus tierras a otras entidades extranjeras en el futuro.

En las audiencia sobre esos proyectos de ley en 2018, el Missouri Farm Bureau, el Missouri Rural Crisis Center y la Family Farm Action se encontraban entre los grupos que se declararon a favor de la prohibición, mientras que grupos como Smithfield, la Asociación de Ganaderos de Missouri y los Productores de Cerdo de Missouri se mostraron en contra de la medida.

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Los proyectos de ley no se convirtieron en ley, y Family Farm Action está trabajando ahora para lograr que se aprueben este año, dijo Davis.

Blake Hurst, presidente de Missouri Farm Bureau, dijo que su organización todavía apoya la limitación de la propiedad extranjera. «Nos oponemos firmemente a la propiedad extranjera de tierras agrícolas», dijo Hurst. “Estando la propiedad en manos de norteamericanos, se brinda una mejor administración de la tierra y es mejor para las comunidades rurales. Necesitamos proteger este valioso activo de los Estados Unidos».

Smithfield no respondió a una solicitud de comentarios sobre los cambios.

Aumento de la propiedad de China

Según datos federales, Smithfield de WH Group, el mayor productor de carne de cerdo del mundo, posee cerca de 60.700 has.

Si bien las entidades chinas solo poseen alrededor de 77.000 has pon un valor de U$S 1.900 millones, la inversión china en general en el sector agrícola se ha multiplicado por diez en menos de una década, según el Servicio de Investigación Económica del USDA.

Por ejemplo, ChemChina, una compañía química china adquirió recientemente Syngenta, una compañía suiza de agroquímicos y semillas.

Y en Ohio, uno de los estados donde está bajo considerando la prohibición de la extranjerización de las tierras agrícolas, el Grupo WH compró dos plantas de acopio de cereales en 2016, lo que permite a la empresa omitir al intermediario para la alimentación del ganado de Smithfield.

En 2018, el gobierno de los EEUU llegó a un acuerdo con Smithfield para comprar U$S 240.000 en carne de cerdo como parte del programa de rescate comercial del gobierno de Trump, pero ese acuerdo se canceló luego de una reacción generalizada. Sin embargo, la empresa brasileña JBS recibió aproximadamente U$S 5 millones en rescates.

«Cuanto más cerca estés de la tierra, más probable es que la cuides», dijo Davis. «Lo mismo se aplica a lo más cercano a la propiedad de los animales de granja».

Problemas con los datos, cambios recientes

Un análisis previo realizado por el Midwest Center for Investigative Reporting en 2017 encontró que el control extranjero de las tierras agrícolas de EEUU se duplicó entre 2004 y 2014, de 5,5 millones de has a 11 millones.

Desde 2014, la inversión extranjera, en forma de propiedad o arrendamientos a largo plazo, ha seguido aumentando, según un análisis de los datos federales del Centro.

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La propiedad extranjera representa aproximadamente el 2,2 por ciento de las tierras agrícolas en los Estados Unidos y el 1 por ciento de todas las tierras.

Los críticos a menudo citan la seguridad alimentaria como una razón para prohibir la propiedad extranjera de tierras agrícolas, pero el análisis del Centro encontró que las compañías madereras y las compañías de energía renovable siguen siendo el grupo más grande de inversionistas extranjeros.

En 2016, Luxemburgo tuvo el mayor aumento registrado para un país en inversión extranjera, con 106.000 has, todas en tierras forestales, valuadas en U$S 599 millones, mientras que Italia ocupó el segundo lugar con 104000 Has, casi en su totalidad tierras agrícolas valuada en U$S 300 millones.

En general, los individuos y entidades canadienses son las que poseen la mayor parte de la tierra con 1,9 millones de has, por un valor de U$S 4.600 millones. Holanda ocupa el segundo lugar con 1,82 millones de has, valoradas en U$S 6 mil millones.

Esos países tienen importantes inversiones forestales.

Resource Management Services, una empresa radicada en el estado de Alabama administra zonas forestales para muchas entidades de propiedad extranjera, incluidas tres de las siete principales empresas controladas por extranjeros, según un análisis de Midwest Center de negocios y registros de tierras.

Una buena cantidad de los activos por U$S 4.500 millones que administra la firma, provienen de capitales de los Países Bajos, son tierras previamente controladas por International Paper.

Joe Maxwell, director ejecutivo de la Organización para Mercados Competitivos y ex mano de derecha del gobernador de Missouri, se muestra preocupado por un potencial aumento de la compra extranjera de tierras. Según Maxwell, los márgenes en la actividad agrícola han caído mucho producto de la guerra comercial, duplicando en número de quiebras en las explotaciones agrícolas.

Maxwell ayudó a iniciar Family Farm Action para ejercer presión sobre temas como la propiedad extranjera de tierras agrícolas. La organización también se opone a la propiedad corporativa de la tierra.

Aplicación inconsistente, posibles subestimaciones

Si bien se supone que las entidades extranjeras autoinforman su control sobre las tierras agrícolas de los EEUU, rara vez son multadas si no lo hacen.

El Departamento de Agricultura de los EEUU hace cumplir las leyes que exige que las entidades extranjeras informen sobre las transacciones de tierras agrícolas de manera inconsistente.

Según la ley, cada persona o entidad extranjera que adquiera al menos el 10 por ciento de interés en tierras agrícolas debe presentar lo que se conoce como un formulario FSA-153 ante la Agencia de Servicios Agrícolas del USDA.

La tierra agrícola se define como una parcela de tierra de al menos 10 acres (4 has) de tamaño o que podría generar U$S 1.000 en ingresos por actividades agrícolas. El interés puede ser cualquier cosa, desde la propiedad hasta un arrendamiento a largo plazo.

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El formulario requiere la divulgación de un gran número de elementos, incluida la forma en que se financia el proyecto, quién es el propietario y de dónde provienen los fondos.

Las sanciones por no presentar una solicitud dentro de los 90 días pueden ser tan severas como una multa de hasta el 25 por ciento del valor justo de mercado de la tierra.

Sin embargo, el gobierno federal no ha impuesto una multa bajo la ley desde 2014, según los documentos obtenidos en virtud de la Ley de Libertad de Información.

Desde 2011, el USDA solo ha impuesto 10 multas según la ley, por un valor de U$S 115.724, según los registros de la agencia obtenidos por el Centro.

Peter Wood, un portavoz del USDA, dijo que el objetivo de la agencia es monitorear la propiedad extranjera de las tierras agrícolas, no imponer sanciones. Pero el USDA continúa publicando números incompletos e inexactos, de acuerdo con la revisión del Midwest Center.

Wood dijo que la base de datos solo tiene propiedades «activas» de tierras de cultivo, pero los controles al azar de los datos muestran que también hay propiedades inactivas.

Además, aproximadamente 525.000 has, pon un valor de U$S 386 millones, no enumeran el país asociado con el propietario, y aproximadamente 135.000 has, valuadas en U$S 65 millones, no incluyen al propietario.

Los errores tipográficos dentro de los datos son frecuentes y pueden dificultar el cálculo de la superficie y el valor corrects.

Las inspecciones al azar realizadas por el Midwest Center muestran que muchas parcelas de tierra ya no están controladas por el propietario que figura en la base de datos. Además, es difícil determinar quién es el propietario de muchas compañías de responsabilidad limitada o cuántas compañías son propiedad de inversionistas extranjeros en su totalidad o en parte.

Maxwell dijo que la falta de cumplimiento de la ley hace que sea imposible saber cuánta inversión extranjera hay.

«Uno de los peores problemas es la falta de datos», dijo Maxwell.