El Departamento de Agricultura de EEUU ha propuesto una nueva reglamentación que podría cambiar sustancialmente la forma en que la agencia regula los cultivos modificados genéticamente (GM). La propuesta queda abierta para comentarios del público hasta el 5 de agosto.

La nueva regulación permitiría que los cultivos producidos con técnicas GM con un largo historial de seguridad dentro de la industria eviten el actual proceso regulatorio del USDA en el futuro. Los cultivos producidos con técnicas de edición de genes como CRISPR-Cas9 también continuarán sin estar regulados, siempre y cuando no representen un riesgo para la salud de las plantas.

«Solo se hace lo que la gente ha estado pidiendo durante años sobre cómo debemos evaluar el riesgo en los nuevos eventos», dijo el científico especialista en bioetecnología de la Universidad del Estado de Washington, Allan Felsot. «El riesgo no está en cómo cultivamos la planta, sino en cuál es el resultado».

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Dicho esto, los cultivos con el potencial de convertirse en una plaga para las plantas continuarán cayendo bajo la autoridad reguladora de la agencia, al igual que los cultivos producidos con métodos novedosos para los cuales el USDA no tiene historial de datos de seguridad.

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«Las modificaciones genéticas hechas en el futuro pueden resultar en productos cada vez más complejos, que a su vez, pueden plantear nuevos tipos de riesgos con los cuales la Agencia tiene menos familiaridad», dice la regla propuesta. «Esta última categoría de plantas diseñadas bajo la bioingeniería estarán sujetas a revisión según nuestras nuevas regulaciones».

La regla no afectará la forma en que otras agencias, a saber, EPA y FDA, regulan los cultivos y productos alimenticios transgénicos. Pero aún podría ser una bendición para los investigadores y las empresas que desarrollan rasgos de cultivos biotecnológicos al permitirles evitar las pruebas de laboratorio y de campo costosas y que requieren mucho tiempo, y avanzar al mercado más rápido.

«Anticipamos que la adopción del nuevo marco dará como resultado ahorros significativos para los desarrolladores de organismos GE [diseñados por ingeniería genética]», señaló la regla, agregando más adelante que «APHIS anticipa que los beneficios se acumularán para los desarrolladores de todos los tamaños, incluidos los pequeños y medianos, así como instituciones académicas».

Felsot estuvo de acuerdo, señalando que las universidades en particular podrían encontrarse liberadas para poner en el mercado nuevos eventos biotecnológicos.