Nestlé aspira a conquistar a los jóvenes españoles en el consumo de café y por eso España es uno de los siete primeros países del mundo donde la compañía de origen suizo ha lanzado a las tiendas y supermercados cuatro gamas de variedades arábica Starbucks. Es que el café es la principal categoría de productos de Nestlé en España, a través de sus variedades de cápsulas (Nespresso y Dolce Gusto), soluble y tostado.

El director general de Nestlé España, Jacques Reber, en su primera comparecencia ante los medios españoles desde su nombramiento, ha manifestado que confía en que los cafés Starbucks se conviertan en el tercer pilar de su negocio de cafés, junto a Nespresso y Nescafé, y que contribuya a que los resultados de 2019 sean mejores que los de 2018, cuando facturaron 1.930 millones de euros, un 0,4% más que en el anterior ejercicio, gracias a la innovación y las exportaciones. Además del café, Nestlé es líder en los negocios de agua, alimentación infantil y alimentación para mascotas.

La gama de cafés Starbucks para Nestlé se produce en Portugal, pero en la medida de cómo vayan las ventas, Reber no renuncia a que alguna planta española, como por ejemplo la de Reus (Tarragona), pueda captar parte de esta producción en el futuro. Nestlé ha pagado a Starbucks casi 6.000 millones para comercializar los productos de la cadena de cafeterías y, de momento, ya se venden en siete países de todo el mundo, incluido España. Antes de finales de este año, se sumarán diez países más.

Reber ha puesto especial énfasis en el compromiso de Nestlé España con la sostenibilidad medioambiental en sus procesos de fabricación. Por esta razón, la compañía ha iniciado las obras de construcción de una caldera de valorización de posos de café en su fábrica de Girona, dedicada a la elaboración de café soluble y bebidas en cápsulas monodosis. La nueva caldera, que supone una inversión de 17,2 millones de euros, utiliza el poso resultante de la elaboración de café instantáneo para la obtención de vapor.

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El poso del café es un producto 100% vegetal que se obtiene durante la fabricación de café soluble. Por su elevado poder calorífico, se trata de un biocombustible adecuado para la generación de energía en forma de vapor.

La fábrica de Girona produce al año unas 45.000 toneladas de posos de café anuales y se prevé que el 80% del mismo se utilice para la generación de vapor mediante la nueva caldera, que entrará en funcionamiento en junio del año que viene y generará 125.000 toneladas de vapor al año, lo que supondrá reducir en un 25% el consumo de gas natural en la fábrica.

Junto a otros procesos de generación de energía renovable, la compañía asegura que a partir de 2020, el 70% de la energía que se produzca en esta factoría será totalmente eficiente.

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Las instalaciones de Nestlé en Girona, en funcionamiento desde 1968, incluyen la fábrica de café soluble de Nescafé y descafeinación de café verde, así como la planta de producción de cápsulas de Nescafé Dolce Gusto, que entró en funcionamiento en 2009. Anualmente, la fábrica procesa 92.000 toneladas de café verde, más del 1% de la producción mundial de café.

La factoría emplea a 750 personas y exporta el 70% de la producción de cápsulas de Nescafé Dolce Gusto y el 85% de la de café soluble Nescafé, a un total de 58 países de todo el mundo. En España, Nestlé instaló su primera fábrica en La Penilla de Cayón (Cantabria) en 1905. En la actualidad, cuenta con 10 centros de producción distribuidos en 5 Comunidades Autónomas y una plantilla media de 4.130 personas en 2018.

El 56% del total de la producción española se destina a la exportación, principalmente a países de Europa. Nestlé lidera el mercado alimentario español con una amplia gama de productos: alimentos infantiles, lácteos, chocolates, cafés y bebidas a base de cereales, culinarios, cereales para el desayuno, aguas minerales, especialidades de nutrición clínica y alimentos para mascotas.

ABC.