Raízen, el joint Venture entre Cosan SA Industria y Comercio y Royal Dutch Shell Plc anunció la construcción de la planta de biogás más grande de América, la cual se ubicará en la ciudad de Guariba, en el estado de Sao Paulo. De esta forma estará próxima al segundo mayor ingenio azucarero que la empresa posee en Brasil.

Raízen es una de las mayores empresas de Brasil. Es la principal productora de etanol de caña derivado de caña de azúcar y la mayor exportadora de azúcar en el mercado internacional, además de ser uno de los principales jugadores en la distribución y comercialización de combustibles en Brasil.

Según trascendió, los biodigestores pordrán recibir 9.200 metros cúbicos de vinaza por día para tratar 500 toneladas de DQO (demanda química de oxígeno) por día, produciendo 187.000 Nm3 de biogás diarios. El biogás producido se utilizará para la generación de 17,5 MW de electricidad, que luego se incorporará a la red de distribución nacional. El digestato de vinaza, por otro lado, se utilizará como fertilizante en las plantaciones de caña de azúcar.

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La tecnología seleccionada ha sido la italiana Sebigas, y el contrato ha sido garantizado por su filial local, Sebigas Do Brasil, en cooperación con el socio local Cotica. La solución ofrecida por Sebigas resultó ser ganadora porque es adecuada para el tratamiento de residuos orgánicos industriales con altas cantidades de DQO y bajo contenido de PH, como vinasa, pulpa de tapioca y aguas residuales, explica Lorenzo Pianigiani, ejecutivo de Sebigas do Brasil. La solución también ofrece un tratamiento continuo de los sustratos para una producción efectiva y constante de biogás. Finalmente, el sistema está diseñado para adaptarse a las variaciones en el flujo y la composición del sustrato, a fin de garantizar la producción diaria de biogás y mantener un alto rendimiento de la planta.

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«La industria de la caña de azúcar es el mayor mercado potencial de biogás en Brasil, y este proyecto a gran escala refuerza nuestro compromiso con el desarrollo del biogás en Brasil y también en América Latina, como fuente de energía renovable», dijo el director ejecutivo de Cotica, Mauricio Cotica.

Joao Alberto Abreu, vicepresidente ejecutivo del área de etanol, azúcar y energía de Raizen, comentó que con el proyecto, Raizen contribuye al medio ambiente al reutilizar los desechos industriales y ecologizar la matriz energética de Brasil. «Raìzen refuerza su compromiso con la innovación y el desarrollo del sector, centrándose en la producción de energía limpia, en línea con las directivas del momento. Con este contrato, consolidamos nuestro papel como protagonistas en la promoción de la sostenibilidad como una economía circular, generando nuevos productos utilizando los residuos. Al reutilizar los desechos industriales de nuestro proceso de producción para generar electricidad de manera sostenible, no solo reducimos nuestro impacto ambiental, sino que también contribuimos activamente a la matriz energética brasileña».