Corazones tomados de cerdos modificados genéticamente han logrado mantener con vida a babuinos durante 195 días, según informó Nature. El estudio, en el que cuatro babuinos lograron mantenerse en condiciones de buena salud durante varios meses, luego de una cirugía donde se le colocó el corazón de los cerdos, acerca al xenotrasplante -el proceso de trasplante de órganos o tejidos entre miembros de diferentes especies- un paso más a la clínica.

La insuficiencia cardíaca reclama la vida de cientos de miles de personas en los Estados Unidos cada año. Los medicamentos actuales controlan los síntomas, como la reducción de la presión arterial, pero la única cura hasta ahora es recibir un nuevo corazón de un donante. Sin embargo, la demanda de corazones humanos supera la oferta.

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Durante años, los investigadores han estudiado a los cerdos como posibles especies de donantes, diseñándolos genéticamente para eliminar sus antígenos más inmunogénicos. Previo a este estudio, los primates a los que se le trasplantaron órganos de cerdos y posteriormente se le suministraron medicamentos inmunosupresores, su supervivencia máxima no llegó a superar los 57 días, momentos donde el animal finalmente experimentaba el rechazo del órgano mediado por anticuerpos, dijo Byrne, quiene fue parte de investigaciones anteriores.

Bruno Reichart, de la Universidad de Munich, y sus colegas han adoptado métodos de inmunosupresión y han optimizado el procedimiento de xenotrasplante para llevar a cabo reemplazos de corazón de cerdo a babuino que soportan la vida de los receptores durante más tiempo.

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Específicamente, mejoraron la preservación del corazón del donante y restringieron el crecimiento del corazón dentro de los primates. Los cerdos son más grandes que los babuinos y como usaron corazones de cerdos jóvenes, los corazones crecieron en consecuencia. Para detener esto, el equipo redujo la presión sanguínea de los babuinos para evitar la ampliación y administró a los animales un medicamento para prevenir la proliferación y el crecimiento de las células.

En los humanos, sin embargo, el crecimiento del corazón puede no ser un problema porque los humanos adultos son más parecidos a los cerdos.

“No estoy diciendo que estemos listos para ir a la clínica mañana”, dice Byrne, pero “el campo se puede atascar optimizando los corazones para los primates y llegar a ninguna parte, cuando lo que realmente necesitamos hacer es comenzar a optimizarlos para humanos.”