La acuaponia es la combinación de un sistema hidropónico con uno de acuicultura en un régimen de recirculación de agua, cuya finalidad principal es la producción de agroalimentos.

El sistema permite un uso óptimo del agua, ya que solo se consume un 5 por ciento de lo necesario para un cultivo tradicional. Además, no precisa fertilizantes químicos sintéticos, no genera vertidos contaminantes porque reutiliza sus propios residuos. Se trata de una forma de cultivo cuya producción es 100% orgánica.

China es el país que tiene una mayor trayectoria y una larga historia en cultivo integrado de peces y plantas. Desde el noveno siglo diversos documentos muestran el cultivo de peces en arrozales e información sobre rotación de cultivos de peces y gramíneas. Posteriormente, se desarrollaron estanques de peces con diques plantados.

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Los aztecas, también practicaron acuaponia, mediante el cultivo de peces junto a las cosechas de maíz, zapallo y otras plantas.

Actualmente, los beneficios de los sistemas acuapónicos son muchos, entre ellos se destacan: un sistema de producción de alimentos sostenible e intensivo; dos productos agrícolas (peces y hortalizas) que se producen a partir de una única fuente de nitrógeno (alimento de peces); alta eficiencia en el uso del agua; la posibilidad de utilizar terrenos tales como desiertos, suelos degradados o salados, suelos arenosos; el poco esfuerzo de mano de obra que requieren las tareas diarias de alimentación, mantenimiento, recolección y siembra, las que pueden realizarse sin distinción de géneros y edades. Asimismo, resulta inclusiva para personas con capacidades diferentes.

La actividad está ganando atención como un sistema biointegrado, debido a sus potencialidades en regiones semidesérticas, con bajo requerimiento de superficie.

En Argentina, las técnicas de cultivo acuapónico se consideran aún un proceso productivo incipiente. En la región, los avances son escasos y a muy pequeña escala debido a que no se cuenta con el desarrollo necesario para sustentar y optimizar los procedimientos.

Desde hace dos años se iniciaron ensayos en la región y actualmente, en el marco de la convocatoria de extensión de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), se aprobó el proyecto “Acuaponia: producción alternativa 2×1”. Este proyecto busca desarrollar sistemas acuapónicos tanto en el INTA valle inferior, como en la escuela agrotécnica Spegazzini, de Carmen de Patagones.

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Se trata de una propuesta poco convencional de producción regional innovadora, inclusiva y sustentable. La implementación, dadas las condiciones ambientales y socioeconómicas de la región, representará una alternativa viable y adecuada para la producción de vegetales, al mismo tiempo que se producen peces ornamentales, y a un futuro cercano se desarrollará incluso para peces de consumo humano.

En el invernadero del INTA Valle inferior, se inició éste proyecto utilizando dos técnicas para el cultivo de vegetales: una con sustrato inerte y otra a raíz flotante. Ésta última se realiza mediante el uso de planchas de telgopor y por un circuito de caños de PVC de 110 mm.

En el caso del sustrato inerte, se usa una mezcla de perlita y roca volcánica (puzolana). Los peces seleccionados originalmente fueron los Jack Dempsey, luego se irán incorporando otras especies que sean compatibles.

Los peces ornamentales producen desechos ricos en proteínas y en consecuencia también serán ricos en nitrógeno, lo que resulta beneficioso para nuestras plantas.

En una segunda etapa se pretende pasar a una escala mayor y con peces de consumo.

El trabajo conjunto entre el INTA y la UNRN, permitirá dar respuestas a las demandas de los sectores productivos de la región. Para ello, se ofrecerá capacitación continua a todos los productores que quieran sumarse a este sistema de producción, a partir de inicios de 2019 tendiente a facilitar la apropiación de los productos, bienes, servicios o tecnologías resultantes.

Por Andrea Tombari -Universidad Nacional de Río Negro, publicado en Río Negro.