Un equipo multidisciplinar del Centro Tecnológico AINIA de Valencia en colaboración con el centro de innovación de Ecoembes en La Rioja, TheCircularLab, presentó el primer plástico de origen orgánico y biodegradable. Se trata de un plástico no contaminante ni en su fase de producción ni en su fase de desaparición pues se puede compostar y es biodegradable en un entorno marino.

Este material es un PHA (Polihidroxialcanoatos), un poliéster de origen natural, extraído a partir de residuos de frutas y verduras. El proceso para lograrlo es este: se tritura la materia orgánica hasta convertirla en una masa compacta que se somete a un tratamiento de hidrólisis para extraer la glucosa y a un proceso de digestión anaeróbica con el que un miciroorganismo descompone ese material. Lo obtenido ya es el biopolímero con el que equipo que lo ha desarrollado en tan solo unos meses ha conseguido elaborar botellas y bandejas para alimentación.

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“Ahora debemos continuar con las pruebas de industrialización. Para empezar, debemos escalar el proceso de producción del bioplástico para obtener más cantidad del mismo. Una vez podamos producir a gran escala el material, hay que probar la fabricación de envases en máquinas más grandes (de producción industrial). Por último también debemos asegurarnos de que cumple con la legislación vigente. En caso de contacto alimentario debe cumplir con varias normas: el Reglamento (CE) Nº 1935/2004, que es común para todos aquellos materiales que entran en contacto con alimentos, el Reglamento (CE) Nº 2023/2006 de buenas prácticas de fabricación, y el Reglamento (UE) Nº 10/2011 de la UE sobre materiales y artículos plásticos”, nos aclara Jorge García, del equipo de gestión y desarrollo de TheCircularLab durante una visita el centro.

La revolución del plástico

El plástico se ha convertido en una seria amenaza para nuestra naturaleza. Cada año, miles de toneladas se vierten en nuestros mares y océanos poniendo en serio peligro especies y ecosistemas porque el plástico desechado nunca desaparece del todo.

La batalla contra los plásticos más contaminantes se ha empezado a librar. Y aunque su desaparición total de momento parece que no es posible, estudios e investigaciones trabajan en el desarrollo de materiales alternativos.

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Como consumidores tenemos la responsabilidad de colaborar en esta “revolución” y preocuparnos por conocer qué tipo de plásticos consumimos y asegurarnos de darles el final menos perjudicial posible para nuestro entorno. Y esto pasa por reciclarlos, reutilizarlos o reducir su uso.

Hoy por hoy, los más utilizados son el tereftalato de polietileno (PET), que es el utilizado en la mayoría de las botellas de agua; el polietileno de alta densidad (PEAD), que se usa las capas de tetrabrick; el polietileno de baja densidad (PEBD), con el que se hacen los films; el polipropileno (PP), principal componente de los envases de yogures; y el poliestireno (PS), con el que se fabrican las bandejas de fruta o verdura.

Símbolos del plástico utilizado. EL HUFFPOST

“Normalmente los envases vienen identificados con un número encerrado entre tres flechas que indican el material del que están hechos. No es un marcado obligatorio así que no todos los envases lo tienen, pero sí la mayoría. En el caso de las botellas suele venir en el culo”, indica Jorge García.

Pero una nueva generación de materiales llega pisando fuerte. Se trata de los bioplásticos, esos que en su fase de producción o en su fase de desaparición pueden contribuir a mitigar el problema de contaminación que supone el uso indiscriminado de este material. Estos pueden tener origen vegetal, con lo que se reduce la huella ambiental que supone su fabricación. O pueden tener origen químico pero ser biodegradables, es decir, se convierten en biomasa y sirven de abono a los campos. ¡Pero cuidado! Necesitan tiempo y unas determinadas condiciones.

El nuevo PHA presentado por TheCircularLab pertenece a los bioplásticos denominados bio-bio, un plástico totalmente sostenible: tiene un origen orgánico y es compostable, reciclable y biodegradable.

Por Mila Fernández publicado en Huffpost.