La compañía japonesa de biotecnología Euglena comenzará la producción a escala industrial de biocombustible para jets y biodiesel a partir de algas y aceites vegetales reciclados y se convertirá en la primera empresa en ofrecer combustibles para vuelos comerciales verdes fuera de Japón, según publicó el sitio web NikKei.

De acuerdo a la información, la compañía anunció el viernes que concluyeron las obras en su nueva biorefinería de Yokohama. La planta podrá elaborar 125 mil litros de biocombustible jet y biodiesel por año, y planea aumentar llevar la capacidad a 250 millones de litros para 2025.

El portal desctaca que el costo del biocombustibles ha sido uno de los principales obstáculos que ha tenido Euglena para su comercialización, y esperan que disminuya de los 10.000 yenes actuales (US$ 88.6) por litro a 100 yenes para 2025. Esta cifra se aproxima bastante al precio actual del combustible convencional para jets que se ubica en unos 70 yenes.

El reporte indica que la compañía se ha asociado con el grupo del sector aeronáutico ANA Holdings con el objetivo de proveer el combustible renovable para sus vuelos comerciales internacionales que partan de Japón a partir del 2020. Euglena también planea comercializar su combustible biológico a otras compañías que despegan de Japón. ANA apoyará a Euglena en el desarrollo de la infraestructura aeroportuaria necesaria para abastecer a las aeronaves.

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Mitsuru Izumo, director ejecutivo de Euglena, dijo que esperaba que la demanda se expandiera a la par del crecimiento que viene registrando la industria de la aviación asiática. “Queremos que [las aerolíneas de bajo costo] y los vuelos de trans-oceánicos prueben nuestro biocombustible”, especialmente en el sudeste asiático, donde el biojet es aún raro, dijo.

La director general de Euglena, Mitsuru Izumo (derecha) en la ceremonia de inauguración de la nueva planta de biocombustibles en Yokohama.

Según Euglena, ninguna aerolínea ha llevado a cabo un vuelo comercial verde en Japón, mientras que ha habido casi 150,000 vuelos en todo el mundo. El fabricante de aviones Airbus ha llevado a cabo programas en lugares como Australia y Brasil, y se ha asociado con la Universidad Tsinghua de China para desarrollar biocombustibles en ese país. Las aerolíneas, entre ellas Cathay Pacific Airways y Qatar Airways, han apoyado los esfuerzos para comercializar la producción de biocombustibles.

“Los requisitos ambientales que rodean a la industria de la aviación se están volviendo cada vez más estrictos”, dijo Chikako Miyata, a cargo de la promoción de las actividades de responsabilidad social corporativa en ANA Holdings. La cantidad de pasajeros en vuelos internacionales aumenta en un 5% por año. Mejorar la eficiencia de los aviones y el del combustible no fue suficiente para cumplir los objetivos de la industria, dijo.

Se espera que el combustible bio jet de Euglena logre la certificación ASTM, un estándar internacional para los combustibles, durante la próxima primavera boreal.

El biocombustible también se utilizará en automóviles. La compañía se ha asociado con Isuzu Motors para probar la calidad del combustible, que ahora está a la par de su equivalente fósil, según Isuzu, puede utilizarse en su estado puro.

Euglena comenzará a vender el biodiesel producido en la nueva refinería a partir del próximo verano boreal. “El precio se negociará con los clientes ya que todavía está en la fase de prueba”, dijo un vocero.

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La compañía ha invertido 6.000 millones de yenes (US$ 53 millones) en el desarrollo de la refinería de Yokohama. Empresas como Isuzu, el grupo de ingeniería Chiyoda y la empresa comercializadora de energía Itochu Enex han invertido en Euglena, y brindado su experiencia para construir y operar la planta. El grupo petrolero estadounidense Chevron también proporcionó tecnología para la refinería.

Una de las compañías petroleras líderes de Japón, JXTG Holdings, también posee una participación en Euglena y se espera que brinde soporte de infraestructura a medida que se incremente la producción. Izumo dijo que para 2030, el plan es crear tres nuevas refinerías para producir 1 millón de metros cúbicos de combustible en total. Dijo que las ubicaciones podrían ser en Japón o en el extranjero.

La empresa japonesa de biotecnología Euglena ha concluido las obras de su nueva refinería de biocombustibles en Yokohama.

El biocombustible es una alternativa renovable a los combustibles derivados del petróleo que pueden ser producidos a partir de algas y generan menores emisiones de gases de efecto invernadero. Las algas, como otras plantas, consumen dióxido de carbono a medida que crecen. En respuesta a las preocupaciones sobre el cambio climático, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo estableció el objetivo de reducir las emisiones de CO2 en un 50% para 2050, en relación con los niveles de 2005.

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Después del anuncio, las acciones de Euglena subieron un 2% para cerrar a 673 yenes el viernes. El precio de las acciones ha estado disminuyendo desde su pico en 2013 y un informe de Well Investments Research publicado el año pasado puso en duda el potencial de crecimiento de su negocio de energía. El informe señaló que el precio de las acciones de TerraVia, una compañía estadounidense de biotecnología que produce biocombustibles, se había visto afectada negativamente cuando los precios del petróleo cayeron.

Las algas son ampliamente consideradas como una fuente potencial de biocombustible porque no compite con los recursos alimentarios. El IHI de Japón también anunció el año pasado que probaría el desarrollo de biocombustible a base de algas con la compañía pública Siam Cement de Tailandia .

Según Makoto Watanabe, profesor especialmente designado en la Universidad de Tsukuba, países como Filipinas e Indonesia han estado “fortaleciendo recientemente el desarrollo de combustibles basados ​​en algas” a nivel de investigación.