son muchos los usos de esta variedad, aún inexplorada por los sectores agroindustriales, así como por la industria de biocombustibles y de alimentos procesados.

Si Colombia reemplazara apenas el diez por ciento del trigo que importa por harina de yuca, se reactivaría la economía de este tubérculo, del que hoy se siembran en el país más de 450.000 hectáreas anuales.

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Esto se debatió en las instalaciones del Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat), durante el XVIII Simposio Trienal de la Sociedad Internacional de Cultivos de Raíces Tropicales (ISTRC), donde la yuca fue la protagonista.

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Para Luis Augusto Becerra, líder del programa de yuca del Ciat, de lograr la sustitución del 10 por ciento de la harina de trigo, se dejarían de pagar divisas por ese volumen del cereal, se generaría más empleo en las zonas de cultivo de yuca y se lograría que los agricultores no solo produjeran el tubérculo, sino que, además, podrían darle valor agregado, mejorando así su situación económica.

Artículo originalmente publicado en El Tiempo.