Esta semana, en la ciudad de Buenos Aires se llevó a cabo Airecweek 2018, el mayor evento de energías renovables del país. Durante sus cuatro jornadas, desfilaron funcionarios, economistas y empresarios que expusieron los avances y las deudas pendientes en esta materia.

Durante la apertura, el Secretario de Estado de Energía, Javier Iguacel repasó los logros alcanzados en las distintas rondas del programa RenovAr. “Hay 88 proyectos de energías renovables en desarrollo, entre los que se encuentran en operación comercial y los que están en construcción”, destacó. A continuación, anunció el inminente lanzamiento de la Ronda 3 y la reglamentación de la ley de generación distribuida, sancionada hace aproximadamente un año.

De los 88 proyectos adjudicados en las distintas rondas que ya están en desarrollo, 15 son los que ya están en operación. 5 corresponden a parques eólicos, 3 a parque solares, 4 a centrales que funcionan a partir de biogás, otras 2 mediante el uso de biomasa y 1 pequeña central hidroeléctrica. En total son 393,25 MW. Del total de los 147 proyectos licitados, 37 corresponden a biogás por un total de 65 MW.

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Las bioenergías, en general, están asociadas a complementar el ciclo productivo de otros productos, cumpliendo el rol de remediar pasivos ambientales al transformar efluentes o residuos en productos de alto valor. Esto es lo que se conoce como economía circular o economía 360. Así es el caso de Bioeléctrica. La vinaza -un efluente de la elaboración de etanol- junto a los purines de feedlots o tambos, que son alimentados con la burlanda-subproducto también de elaboración de etanol- de Bio 4 -su empresa hermana- es transformada en electricidad. Los lodos residuales del proceso de conversión de vinaza en biogás son utilizados como biofertilizantes, justamente para potencial la producción de maíz, que abastecerá la refinería de etanol, cerrando así el circuito. Otro caso similar y pionero en el mundo, es el de Los Balcanes. Allí también la vinaza residual del proceso de elaboración de etanol, a partir de la caña en este caso, es quemada en una caldera adaptada para tal fin, y convertida en energía eléctrica que se exporta a la red.

La tercera ronda del RenovAr 3 o mini Renovar dará lugar a 10 MW más de biogás. La escala mínima del proyecto, exigida en los pliegos, es de 0,5 MW y la máxima de 10MW. Esta nueva licitación será una nueva oportunidad para aquellos que aún no han podido ingresar en las rondas anteriores. Sin embargo, el requisito de que solo se puede entregar la energía en las redes de alta tensión, lleva a que la inversión en la subestación transformadora sea muy costosa y no justifique la inversión en proyectos de baja potencia.

La intensificación ganadera, un proceso que a poco va ganando terreno y promete acelerarse aún más en la medida que Argentina pueda mantener los flujos exportadores de carnes, traerá aparejado el problema ambiental de los efluentes. El biogás resulta un excelente complemento de la ganadería intensiva. Producen energía limpia independientemente de la generosidad de la naturaleza y solo necesitan materia orgánica para funcionar, que justamente se obtiene donde está la demanda eléctrica, por lo que los costos asociados al transporte de la electricidad se reducen considerablemente frente a otras energías.

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New Holland presentó un tractor que utiliza biogas como combustible

Pero no son muchos los establecimientos capaces de poder entregar la potencia mínima de 0,5 MW requerida por RenovAr. La generación distribuida – que se reglamentará en los próximos días – podría haber sido una oportunidad para complementarse con la ganadería. Pero fue pensada para el auto-consumo y no para la generación. El foco fue puesto en que los hogares instalen paneles solares para cuando generen más energía que la consumida, se pueda devolverla a la red de baja de tensión y descontar los kilowat hora de la factura. En este sentido, no está contemplado que, por ejemplo un tambo, pueda generar 300 KW de potencia y teniendo un consumo de 30 KW, pueda vender los 270 KW que le sobran. Este es el caso de la familia Truppel en Mar Chiquita. Allí producen entre 125 y 250 KW a partir del estiércol de un feedlot y no tienen a quien venderle la energía.

En el Farm Progress Show -de Estados Unidos- New Holland presentó lo que podría ser un posible futuro para la agricultura sustentable con su concepto de tractor propulsado por metano.

Por lo pronto no parece que vaya a haber opciones dentro de la red eléctrica para las instalaciones menores a 0.5 MW. Hoy, la única alternativa está en el aprovechamiento del biogás como fuente de energía térmica y no resulta fácil encontrarlas dentro de los establecimientos agropecuarios. Habrá que tener bastante imaginación.

Podría haber alguna posibilidad dentro de la industria automotríz. En los últimos meses han aparecido tractores y camiones capaces de funcionar con biometano – que no otra cosa que el biogás purificado. Hasta ahora es muy incipiente. Aún no hay una oferta importante de estas unidades en el mercado. Habrá que estar muy atentos y seguirlo de cerca. De prosperar, podría llegar a revolucionar la industria de la maquinaria agrícola.