Los cultivos transgénicos ya ocupan más de 40 m illones de hectáreas en Brasil

Esta semana, el mundo de la Bioenergía tuvo su encuentro anual en Buenos Aires. Organizados por la Secretaría de Agroindustria, FAO y la Asociación Global de Bioenergía (GBEP), el evento convocó a los referentes de la cadena de valor de la bioenergía, tanto de Argentina como de otros países del mundo. Desdoblado en dos jornadas, el evento dejo mucha tela para cortar. Veamos…

Durante el panel de apertura, el presidente de YPF, Miguel Gutiérrez, anunció la intención de la compañía de bandera nacional de involucrarse en la producción de biocombustibles. La noticia tuvo una alta repercusión entre los referentes de esta actividad. Para algunos es una buena noticia, para otros una verdadera amenaza a la libre competencia asegurando que YPF cuenta con una posición dominante en el mercado. Mas allá de eso, lo cierto es que el anuncio es un cambio de rumbo en la relación de la petrolera con los biocombustibles.

Desde que se emergió la nueva industria de biocombustibles argentina -allá por el 2006, ninguno de los grandes jugadores del mercado de combustibles se involucró en la producción de biodiesel o bioetanol. El reciente desembarco de Raízen (principal productor de bioetanol de Brasil) en Argentina, adquiriendo los activos del downstream de Shell, probablemente haya motivado el cambio de rumbo de YPF, que hasta el momento, fue uno de los principales opositores al régimen de biocombustibles.

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En otro panel, representantes de la Secretaría de Energía anunciaron que se está trabajando en la legislación para permitir el libre uso de biocombustibles en forma voluntaria. La idea que está dando vueltas en la cartera de Iguacel, es que el volumen por fuera del mandato mínimo obligatorio tribute impuestos a los combustibles líquidos. Esta iniciativa requerirá la aprobación del congreso, que hace menos de un año sancionó una Ley que los eximió taxativamente de este tributo por ser renovables y tener un balance de emisiones favorable. Una vuelta de tuerca más a la tan manoseada política de biocombustibles.

Lo paradójico es que esta misma Ley que los exime del tributo, autoriza su comercialización en estado puro. Hoy cualquier usuario puede utilizar biocombustibles en cualquier proporción y solo deberá abonar el tributo por la compoenente fósil de la mezcla. Entonces, la pregunta es: ¿Por qué habría que esperar mayor demanda de biocombustibles estando gravados? El lobby petrolero instaló que los biocombustibles no pueden utilizarse en mezclas más altas. Hoy son muy pocos los que se animan a ir más allá de un B10 (10% biodiesel) o un E12 (12% etanol). Pero los que lo han hecho, han mostrado estar más que conforme con los resultados.

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Las dos jornadas mostraron interesantísimas exposiciones donde quedó expuesto el potencial a nivel global de la bioenergía. Pero además, estos eventos sirven como punto de encuentro donde uno puede intercambiar directamente con los protagonistas. Así se dio con representantes de la embajada de Brasil, que siguen muy de cerca los vaivenes de la política de biocombustibles argentina.

Hemos hablado mucho de Brasil y el RenovaBio (Uno de los programas de reducción de emisiones más avanzados del mundo con un fuerte apoyo en biocombustibles) en este portal. Pero la vale la pena recordar que el país vecino adoptó una política a favor de biocombustibles hace casi 50 años. Al día de hoy, el etanol tiene una participación del 42% en el volumen de gasolina comercializado. El biodiesel se corta al 10% y se está estudiando llevarlo al 15%.

El dato de color es que desde hace un par de años Brasil es un importador neto de etanol. Esto no representa una amenaza a la política de biocombustibles. Por el contrario, si ellos importan el biocombustible, es porque están exportando más azúcar aseguran. La firme decisión de profundizar su uso, a través de RenovaBio, disparó las inversiones en plantas de etanol de maíz. Brasil ya es el tercer productor mundial del cereal y ya cuenta con una planta de bioetanol exclusivamente a base de maíz, cuatro que utilizan el grano fuera del período de la zafra de azúcar y tres más que se están convirtiendo a esta tecnología y muchas más lo harán próximamente.

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Algo similar ocurre con el biodiesel. Brasil va a camino a ser el principal exportador de proteínas animales. El abastecimiento de harina de soja será clave y es uno de los drivers por el cual la producción de soja es un boom. Entonces nace la oportunidad para hacer algo con el aceite que se va a generar. Que mejor biodiesel, y hacía allí van. Aunque tengan que importar, por ahora, aceite de Argentina.

Pero para que la producción de proteínas animales crezca, deberán multiplicar por tres los establecimientos confinados de animales. Esto traerá un problema ambiental asociado que debe remediarse. Y allí empieza a jugar el biogás y el biometano en flotas vehicular, que también están incluidos dentro de los beneficios de RenovaBio.

Y para rematar la Comisión de Asuntos Económicos del Senado aprobó el martes un proyecto que reduce gradualmente la venta de vehículos impulsados a combustibles fósiles a partir de 2060. Quedarán exceptuados de esta regla los vehículos impulsados a biocombustibles, como etanol y el biodiesel.