Tradicionalmente, los pastores de cerdos serbios criaban a sus animales en el bosque, aprovechando la abundancia natural que ofrece el suelo de este ecosistema para su alimentación. Hoy en día, a pesar de ser un método que ahorra en costes de alimentación y produce carne ecológica más apreciada en el mercado europeo, la práctica se está extinguiendo, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

Sin embargo, Milutin Ajvasović es un verdadero pastor de cerdos en la frontera con Croacia, cuya granja se rige según la tradición de los pequeños agricultores serbios. Todo viene de una sola fuente: la carnicería se hace en la granja, bastante es a través del trueque y se produce principalmente para las propias necesidades de la granja, pero la carne de Ajvasovićs también termina en el mostrador de la primera y única tienda ecológica de la provincia de Vojvodina. Como su carne es de alta calidad, también gana más dinero.

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El gobierno cree que el futuro podría estar en este tipo de crianza. El país quiere entrar en la Unión Europea y los productos orgánicos tienen demanda en Europa. Además, la agricultura es el tercer sector económico más importante de Serbia. Asimismo, la naturaleza también se beneficia con el pastoreo de cerdos. Los animales fertilizan la tierra, la remueven y la hacen más receptiva al agua.

Por ello, la Agencia Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ, en sus siglas en alemán), el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ, en sus siglas en alemán), el Ministerio de Agricultura y Protección del Medio Ambiente de Serbia y el Instituto para la Conservación de la Naturaleza han lanzado en conjunto un proyecto para promover la agricultura tradicional mediante la crianza de cerdos en pastoreo en los bosques de Serbia para aumentar la biodiversidad de la región y mejorar la gestión del agua.

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Para la Agencia Alemana para la Cooperación Internacional y el Instituto para la Conservación de la Naturaleza los cerdos de monte no son solo carne para consumo. Son los agricultores perfectos para regenerar los robledales. Por eso estos pastores y animales deberían ser considerados proveedores de servicios medioambientales y ser remunerados por ello. La cantidad de pastores que crían cerdos en el bosque ha disminuído notablemente en los últimos 20 años.

El proyecto busca abarcar un total de 17.000 hectáreas de área forestal de propiedad estatal  que se protegerán de la sobreexplotación. De este modo, se crearán áreas de inundación destinadas a equilibrar las inundaciones o sequías. Si bien aún se encuentra en fase de planificación y cuenta con presupuesto de 3,5 millones de euros (4,1 millones de dólares).

Fuente: DW.