El Instituto de Investigación Tecnológica de Georgia (GTRI) está probando un nuevo robot autónomo móvil, que puede realizar tareas diarias de monitoreo en granjas comerciales, al tiempo que interactúa con seguridad con las gallinas. Este avance podría ayudar a los avicultores a reducir la probabilidad de brote de enfermedades, disminuir los costos laborales y permitir a los seres humanos asumir tareas más importantes.

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Los robots autónomos son una de las nuevas tecnologías que están causando mucho impacto en todo el mundo, según el análisis del Boston Consulting Group. La fabricación aditiva, o impresión 3D, es otra de las nuevas tecnologías que ya se está aplicando en la avicultura.

Investigadores de Canadá desarrollaron prótesis, impresas en 3D, para un gallo que había perdido las patas con el frío.

En 2015, un grupo de científicos de la Universidad de Calgary (Canadá), que investigaba el dolor en pequeños animales, desarrolló una prótesis, impresas en 3D, para un gallo que había perdido las patas con el frío.

“Imagínese la posibilidad de que usted haga piezas de repuesto para los equipos directamente en su propiedad, o en un proveedor cercano, sin depender de importar algo que puede tardar más de 30 días en llegar”, reflexiona Paulo Roberto dos Santos, de Zorfatec.

El consultor fue el responsable de la conferencia magna que abrió, en la tarde del (16/5), la 35ª edición de la Conferencia Facta WPSA Brasil. Él habló sobre las acciones empresariales en la implementación de la Avicultura 4.0.

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Otra tecnología destacada en su conferencia, que ya está atendiendo a las necesidades de la industria avícola, es la simulación. Se permite la construcción virtual de plantas avícolas, con el lanzamiento de datos sobre las características y necesidades del emprendimiento, antes de que sea ejecutado físicamente.

A su vez, la realidad aumentada permite sobreponer una imagen real con datos de computadora. Con ella es posible entrenar a los empleados para la operación de un equipo o diseñar las líneas de engorde en un pollo para reducir los desperdicios de la carcasa.

También hay una gran iniciativa alineada con los conceptos de Industria 4.0 aplicada en el sector de alimentos, conducida por BRF, Carrefour e IBM. Es el uso del concepto de Block Chain, que se aplica para asegurar la trazabilidad de los productos y, con ello, mejorar la seguridad alimentaria.

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Además de esta iniciativa, que tiene grandes proporciones y visibilidad, hay todavía otras aplicaciones de tecnologías como RFID (Identificación por Radiofrecuencia), para monitoreo de las condiciones de transporte y almacenamiento. “Son medidas relativamente simples, con inversiones accesibles y que aumentan sensiblemente el control de estos procesos, reduciendo desperdicios y aumentando los beneficios”, explica Paulo.

Se estima que para 2020 el mundo tendrá 50 billones de equipos conectados, lo que significa que cada habitante del planeta tendrá aproximadamente siete equipos conectados en torno a sí.

“Lo que básicamente orienta la industria 4.0 es que el consumidor pasa a influir en la cadena productiva”, explica Paulo dos Santos. “Cabe observar, sin embargo, que la Industria 4.0 es un proceso de transformación a nivel global, con impactos en la economía, sociedad, derecho, educación y tecnología, o sea, no es un fenómeno local o sólo tecnológico”, completa.

Avicultura.info