La contaminación del aire se debe a consecuencia de los escapes de gases de los motores de explosión, de los aparatos domésticos de calefacción, de las industrias, etc. Son liberados a la atmósfera, ya sea como gases, vapores o partículas sólidas capaces de mantenerse en suspensión, con valores superiores a los normales y perjudican la vida y la salud, tanto del ser humano como de animales y plantas.

La Tierra se calienta gracias a la energía del Sol. Cuando esta energía llega a la atmósfera, una parte es reflejada de nuevo al espacio, otra pequeña parte es absorbida, y la restante llega a la Tierra y calienta su superficie. Pero cuando la Tierra refleja a su vez la energía hacia la atmósfera ocurre algo diferente. En lugar de atravesarla y llegar al espacio, los gases de la atmósfera absorben una gran parte de esta energía. Esto contribuye a mantener caliente el planeta. De esta manera, la atmósfera deja que la radiación solar la atraviese para calentar la Tierra, pero no deja salir la radiación que la Tierra irradia hacia el espacio.

En un invernadero ocurre lo mismo, salvo que en el mismo se utiliza cristal en vez de gases para retener el calor. Por eso llamamos a este fenómeno “efecto invernadero”.

El efecto invernadero es una condición natural de la atmósfera de la tierra. Algunos gases, tales como el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano y los óxidos de nitrógeno son llamados gases invernadero, pues ellos atrapan el calor del sol en las capas inferiores de la atmósfera. Sin ellos, nuestro planeta se congelaría y nada podría vivir en él. Estos gases cumplen la función de mantener la temperatura media adecuada para la Tierra, a pesar de que la misma varíe mucho de un lugar a otro. Si la concentración de estos gases aumentara, retendrían demasiado calor, provocando el recalentamiento del Planeta.

Al quemar combustibles que contienen carbono (petróleo, carbón, gas, etc.), la actividad humana está añadiendo un exceso de gases de invernadero a la atmósfera. Esto provocó un aumento en la concentración de CO2 en la atmósfera en casi una tercera parte a lo largo de los últimos 200 años. Al 2016, 18 de los últimos 20 años están entre los 20 más cálidos desde que se llevan a cabo mediciones (hace unos 160 años). Los científicos creen que las temperaturas medias a nivel mundial seguirán subiendo de seguir en estas condiciones.

Fuente: Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), un foro internacional de científicos expertos en materia de clima asesora a las negociaciones sobre el mismo en los últimos avances científicos respecto a los cambios climáticos. El IPCC representa la posición más imparcial sobre el tema del clima y a continuación están algunos de sus evaluaciones más importantes.

Si seguimos exactamente como hasta ahora, la concentración atmosférica de CO2 hacia mediados del próximo siglo será más de dos veces la que era antes de la revolución industrial. Según el IPCC, las temperaturas medias a nivel planetario aumentarán entre 1,8 ° C y 4.0 ° C desde ahora hasta el 2100, según diferentes escenarios que contemplan el crecimiento económico, demográfico y técnico. La velocidad de este calentamiento sería mucho más rápida que cualquiera experimentada durante la historia de la civilización.

En diciembre de 2015, en París, durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP 21) dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que establece medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el año 2020, cuando finalice la vigencia del Protocolo de Kioto,  195 de los 197 países miembros acordaron contener el aumento de la temperatura muy por debajo de los 2ºC respecto a la era preindustrial y de seguir esforzándose por limitar este aumento a 1,5ºC. El Acuerdo se conoce como “Acuerdo de París” y es considerado uno de los logros más importantes en materia ambiental en la historia. Sin embargo, desde su nacimiento fue señalado como insuficiente o apenas un punto de partida preliminar.

El texto, que se aprobó en la COP21 señala que tanto naciones desarrolladas como países en desarrollo se comprometen a gestionar la transición hacia una economía baja en carbono. El tratado indica que los países ricos deben dar apoyo financiero a los demás para ayudarles a reducir sus emisiones y adaptarse a los efectos del cambio climático. Pese al logro, algunos expertos advierten desde 2015 que el tratado firmado en la capital francesa debe ir más lejos si se quiere tener una posibilidad real de frenar el calentamiento global, un fenómeno sobre el que existe consenso entre la comunidad científica, pese a que hay quien no cree en él.

Ese es el caso del presidente Trump, quien en campaña llegó a decir que el cambio climático es “un invento de China” para dañar la competitividad de la economía estadounidense y recientemente acaba de ratificar que Estados Unidos se retira del acuerdo sumándose a Nicaragua y Siria, los dos países que se habían negado a firmar el acuerdo.

La complejidad del clima de la Tierra hace imposible saber con exactitud qué es lo que va a pasar. Científicos del clima han señalado que puede haber un aumento del número de tormentas y de su intensidad, sequías cada vez más severas, una subida en el nivel del mar, más incendios forestales y una mayor frecuencia de inundaciones y riadas. También podrían darse consecuencias secundarias, como la extensión de plagas y enfermedades hacia nuevas zonas debido a cambios en el clima que las favorezcan.

Fluctuaciones en el clima, sin embargo, ocurren naturalmente y existe una división de opiniones entre los expertos en cuanto a si lo que estamos viendo son indicaciones de un verdadero cambio climático. Para cuando podamos conocer más detalladamente los riesgos que comporta el calentamiento por efecto invernadero, es posible que hayan empezado a producirse complejos procesos de retroacción, ante los que estaremos indefensos. Aun sin la presencia de tales procesos de retroacción es posible que no podamos aclimatarnos plenamente a un clima cambiado. El problema sobre todo consiste en evaluar estos riesgos y las consecuencias de no emprender ninguna acción.